Las lámparas de bajo consumo no son otra cosa que tubos fluorescentes normales en miniatura que llevan un balasto electrónico o también llamado cebador electrónico. Una vez que los tubos de estas lámparas han completado su ciclo de vida, se puede reutilizar la electrónica si esta no se ha averiado. Como norma general utilizan los típicos transistores de conmutación y alta tensión MJE13002 ( lámparas de 15 W ) y MJE13003 de más corriente para lámparas de 20 W. Deben disponer de cuatro terminales de salida y dos de entrada de la tensión de red de 220 V.
Los cuatro terminales de salida se conectan a cualquier tubo fluorescente grande de la misma potencia y los dos de entrada a la tensión de red. De esta manera actúan como simples cebadores electrónicos o balastos y los tubos se encienden instantáneamente.

Fig. 1. Encendido de un tubo normal de 18 W.
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Fig. 2. Detalle de conexiones.
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En caso de estar la electrónica averiada es sencillísmo de reparar, cambiaremos por dos transistores iguales o compatibles y comprobaremos todos los diodos condensadores y resistencias. Los choques no suelen estar averiados. El montaje es idéntico para distintas potencias, lo que cambia son los transistores que pueden ser de mayor corriente y el driver de los mismo, que suele estar formado por una perlita toroidal que varia en tamaño dependiendo de la potencia de la lámpara. El transformador pequeñito de ferrita hace la misma función que la voluminosa y pesada reactancia en una instalación antigua con cebadores.
Si no queremos repararlo para usarlo como cebador electrónico para tubos grandes, desarmaremos todos lo componentes ya que los condensadores son de elevada tensión de trabajo y el núcleo tipo EE del choque puede servirnos para rebobinarlo para transformar bombillas de bajo consumo de 220 V a 12 V para aplicaciones solares. Estos núcleos también pueden ser utilizados para realizar pequeños conversores conmutados puesto que pueden trabajar con frecuencias de decenas de kilohercios.