A continuación se describe un método sencillo de producir óxido de hierro III, de color rojizo. Utilizamos como electrodos dos barras de hierro común. A estas barras hacemos circular una corriente de un cargador de batería de 12 V. El líquido consiste en disolución saturada de cloruro de hierro ( sal de mesa ).

Fig. 1. Electrólisis.
Se puede apreciar en la figura como una barra se va desintegrando y de la otra desaparece el óxido. He incluido un pequeño recipiente para mantener la disolución fría y evitar que se evapore el agua. De todas formas, deberemos de ir añadiendo agua puesto que se descompone en hidrógeno y oxígeno y además se evapora por calentamiento.

Fig. 2. Sedimentación.
El óxido de hierro III se irá formando como una especie de barro marrón, se trata de la forma hidratada del óxido. Este óxido formado es completamente insoluble, por lo tanto irá depositando en el fondo del vaso de precipitados. Cuanto más cantidad necesitemos, más tiempo y más corriente deberemos emplear. Despues de terminar, dejaremos que repose durante el tiempo necesario. Se formaran dos capas, una clara y otra oscura de óxido hidratado insoluble.

Fig. 3. Filtrado y lavado.
Filtramos varias veces y lavamos el soluto mediante agua destilada para eliminar los restos de sal disueltos. Tenemos una pasta marrón verde oscura que tendremos que dehidratar para convertir en el óxido que estamos buscado de color rojizo-marrón.

Fig. 4. Dehidratación.
Deberemos calentar hasta que pierda totalmente el agua y cambie de color. Si es preciso se machacará y volverá a calentar hasta que se convierta en un polvo de color rojizo. Una vez terminado, lo pasamos a un molino de bolas para tener el producto final.

Fig. 5. Producto final finamente dividido.